lunes, 11 de abril de 2011
PARA "MI PEQUE"
Llegaste a mí de una forma tan inverosímil que aún hoy, ahora mismo, no creo que seas real. En un ambiente en el que nunca pensé que podría conocer a alguien como tú... mejor dicho, cuando ya creía que un hombre como tú solo existe en las películas ñoñas, edulcoradas y de Disney. Cuando pensé que en estos tiempos la gente solo busca el placer superficial y momentáneo, por miedo al compromiso y las ataduras. Porque creía que el hecho de buscar lo contrario me convertía en un bicho raro e ignorante, inmaduro e iluso. Y te encuentro a ti, que quieres lo mismo que yo, que buscas lo mismo que yo. Y que encima lo encontramos en el momento más inesperado e inapropiado. Pero la vida es así de... impactante (he cambiado el adjetivo para que no te acuerdes de otras mujeres, aunque sean monjas XD). La vida está cargada de vivencias horribles, que pueden llenar tu existencia de tristeza, dolor y depresión... pero también tiene esos pocos momentos de felicidad que cuando se saben aprovechar son los más maravillosos del mundo y compensan las angustias y sufrimientos padecidos. Las dudas y miedos que siempre he sentido parecen ya casi olvidados en un rincón de la memoria. Olvidados, aunque no muertos. Aún es muy pronto para "matarlos", pero quiero hacerlo. Y confío en que un día no muy lejano seas tú quien me ayudes a hacerlo
viernes, 8 de abril de 2011
LOCURA
Siempre has amado la locura. Siempre has temido verte arrastrado por esa locura. Siempre has odiado amar la locura. Pero, ¿la locura? ¿Qué es exactamente la locura? ¿Podemos darle a la locura una única definición? ¿no es precisamente la locura la que hace que un día, de la noche a la mañana, se despierten en ti intereses nunca antes conocidos, o no conocidos desde hacía tiempo que hacen que te levantes cada mañana con una nueva ilusión en tu vida? ¿No es la locura la que te impulsa a hacer cosas por otra persona o por ti mismo y, una vez hechas, te sientes feliz de haberle dado esa satisfacción a esa persona y haberle regalado esa muestra de afecto y de cariño? ¿No es precisamente la locura la que te convierte en la persona más cuerda porque luchas hasta el final, hasta el último aliento, con uñas y dientes, por lo que realmente quieres y sin hacer ningún daño a una tercera persona? Piensa. Reflexiona. Medita. Antes de decir que odias la locura... o que amas la locura, ten bien claro a qué tipo de locura te estás refiriendo. Porque hay locuras que te destruyen, que te hunden, que te matan… pero hay otras con las que da gusto convivir. Porque es entonces cuando realmente disfrutas de tu existencia.
viernes, 18 de marzo de 2011
EL MISMO LUGAR DIFERENTE DE SIEMPRE

Llegar a un pueblo. A tu playa. Ese lugar que te ha visto crecer. Cómplice tuyo en tu primera vez que dejaste de jugar al escondite y el pilla-pilla en los bajos de tu urbanización y preferiste salir con tus amigos a un bar, a dar una vuelta, a tomar un helado, a beber. Donde aprendiste a nadar. Donde aprendiste a besar. Donde te dieron tus primeros puntos. Donde tuviste tu primera conversación seria y madura junto al inigualable “pico del aguilica”. Donde has vivido tantas y tantas cosas… que solo el hecho de sentarte en el paseo a contemplar el mar, sentir la suave brisa de una agradable mañana de marzo, oír las inconfundibles olas rompiendo en la orilla y ver la blanca espuma que forman, oler a mar y a playa… a TU mar y a TU playa… todas estas sensaciones te hacen evocar poco a poco todos esos recuerdos que creías olvidados pero que, en el fondo, siempre han estado ahí. Al igual que tu playa y tu “pico” siguen donde siempre, ajenos a los cambios que se producen y se están produciendo a su alrededor.
lunes, 14 de marzo de 2011
¿?
A veces, la vida te obliga a tomar decisiones. Decisiones que llevabas mucho tiempo deseando ser capaz de llevarlas a cabo, pero tu poca fuerza de voluntad te lo impedía, tu falta de autoestima y, sobre todo, esa constante esperanza irracional a que las cosas aún pudieran ser diferentes. Y aún piensas, en un rincón oculto de tu corazón, que nada es irremediable y que las cosas aún pueden cambiar. Porque, en el fondo, es lo que quieres. Simplemente te pones en lo peor porque crees que es mejor pensar siempre en la peor opción antes de creer que todo es un malentendido, que todo está todavía en el aire y que el paso del tiempo solucionará la situación. Pero llega un momento en tu vida que te cansas de esperar, esperar, esperar ¿a qué exactamente? ¿merece la pena? ¿no es una pérdida de tiempo inútil que lo único que va a hacer es darte falsas ilusiones y alargar la agonía? ¿por qué repetir las mismas situaciones que sabes que nunca salen bien… que nunca te han salido bien? ¿qué es lo que hace este momento diferente a los demás para que piensas que esta vez las cosas malas no van a volver a ocurrir? Deja de pensar. Deja de torturarte con el futuro, con el paso del tiempo. Porque ninguno tenemos el don de predecir el mañana. Mejor, piensa en el presente, piensa en ti y en tu bienestar. Mañana será otro día y, por lo tanto, mañana te sentirás de forma totalmente distinta.
Etiquetas:
conveniencia,
decisiones,
dudas,
pensamientos,
sensaciones,
sentimientos
jueves, 10 de marzo de 2011
TODO EN UN INSTANTE
Una ciudad. Una noche. Escena en blanco y negro. Porque el blanco y negro siempre da más sobriedad y mucha más belleza a la imagen. La oscuridad contrasta claramente con las luces y las personas que se encuentran en ella. Un hombre que camina, se detiene ante un escaparate. La ha visto. La chica, detiene su copa en el aire al verlo a él. Y el tiempo se ralentiza. Cada vez, la cámara lenta se vuelve más lenta. Así podemos verlos tanto a él como a ella. Sus gestos, sus expresiones de la cara. El pie de él, que cambia su rumbo para ir al encuentro de ella. La chica que se levanta y se olvida del mundo de tal manera que la copa se cae al mantel, se rompe contra él y su contenido se desparrama por toda la mesa. A su vez, al chico se le cae el maletín. ¿Pero qué importa? Todo les da igual. Nada existe a su alrededor. Nosotros podemos ver el cristal del escaparate, que se rompe encima de la chica cuando ella lo atraviesa para juntarse con él, podemos ver el coche que atropella al chico… pero son solamente ilusiones ópticas nuestras. Porque el mundo conocido no existe en esta realidad alternativa. El único mundo realmente existente son ellos, suspendidos en el tiempo y en el espacio en un lugar donde la gravedad no existe. Solamente están ellos, su conexión, su contacto, sus deseos y necesidades irrefrenables de unirse, de tocarse, de besarse.
Porque hay acontecimientos en la vida que solo necesitan de un instante, de un segundo, para ocurrir… acontecimientos trascendentales que cambian tu vida en una milésima de segundo sin motivo aparente y sin poder medirlo con las unidades de medida tradicionales conocidas en este mundo. Por ello, necesitamos de una hiperrealidad como la construida por estos dos desconocidos para entender y comprender estos cambios que se producen sin que seamos conscientes de ello.
Etiquetas:
cambios,
cortometraje,
instante,
nuit blanche,
VIDA
lunes, 21 de febrero de 2011
INSTANTES DE FELICIDAD
Puede que me falten las montañas, el riachuelo, Copito de Nieve y el resto de cabras y ovejas, Niebla, el abuelo huraño y antisocial de una pequeña aldea perdida… pero me siento como Heidi. Soy como Heidi. Porque yo también tengo coloretes que me aparecen en la cara a la mínima oportunidad. Porque yo también estoy con la sonrisa imborrable en la cara y sin ningún motivo aparente. Porque yo también tengo las necesidades indestructibles de pasarme el día saltando, bailando y brincando como si no existiese el mal en el mundo y como si todo fuese felicidad y alegría. Porque yo también tengo la habilidad de jugar con un columpio que nace del mismísimo cielo. Porque yo también puedo tumbarme encima de una nube y ver desde allí el mundo que me rodea como si fuese un lugar utópico… Porque yo tampoco sé “¿Por qué soy tan feliz?”
Etiquetas:
buenos recuerdos,
felicidad,
heidi,
sensaciones
martes, 15 de febrero de 2011
SOLAMENTE A VECES
Recuerdo esas veces en las que me mirabas cuando estaba triste. Y tú eras incapaz de preguntarme qué me pasaba. Preferías distraerme, fingir que no te dabas cuenta de que algo malo me pasaba. Porque, en el fondo, sabías perfectamente lo que era. Pero siempre es más cómodo hacerse el tonto, ¿no? Al principio, me preguntabas cualquier tontería para que dejara de pensar en el tema. Otras veces, incluso, preferías decirme algo gracioso para hacerme reír. Y al final siempre lo conseguías. La risa a veces hacía que se olvidase todo lo malo, como si nunca hubiese pasado. Y solo quedara lo bueno. Como si los malos recuerdos solo fuesen pesadillas y nunca hubiesen sido sucesos reales. Pero sí que lo eran. Sí que lo son. Y tú lo sabes mejor que nadie. Porque tus miradas lo dicen todo. Tus gestos. Tus reacciones involuntarias. Tu nerviosismo constante. Lo malo es que esas cosas solo las puedo saber cuando nos vemos, y eso no es algo que suceda muy a menudo. Aunque peor aún es que me digas algo y luego no seas coherente con lo que dices. Y luego yo soy la única que se siente mal. Porque sé que lo dices en esa situación porque se te ha escapado. Y no eres capaz de decírmelo siempre, en cualquier situación, porque tú quieras decírmelo porque lo sientes de verdad. O, mejor aún, demostrarlo. Porque las palabras se las lleva el viento. Lo que importan son los hechos. Y el verdadero hecho es que la tonta siempre termino siendo yo, que la que cede siempre es la misma persona… y que no merece la pena.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
