"Todos los LUNES compartiendo mis sueños y pensamientos contigo"

lunes, 23 de marzo de 2015

¿QUIERES SER MI AMIGO?


¡Qué fácil es todo cuando eres pequeño! Con una pregunta muy sencilla, podías ser siempre el amo del recreo... o del parque. Esa pregunta que parece tener una respuesta tan fácil. Una frase que nadie ha inventado hoy, que existe desde el principio de los tiempos. Sí, todo muy fácil. ¿Quieres ser mi amigo?

Pero las cosas cambian cuando crecemos. Nos complicamos la vida y, ahora, las frases y las preguntas que antes eran tan sencillas ya, directamente, nos da miedo hacerlas. ¿Por qué? ¿Qué es lo que hace que la vida, de un día para otro, sea tan diferente?

Muchas puedes ser las razones. Podríamos estar días elucubrando sobre el tema. Pero, lo que está claro es que también tiene que ver con el hecho de que al hacerte mayor, las respuestas de los demás parecen importarte más. O simplemente no quieres decir algo sin pensar y luego arrepentirte porque las implicaciones son diferentes.

Porque cuando eres pequeño, ¿qué significa la amistad? Cuando un niño le pregunta a otro si quiere ser su amigo, solamente le está pidiendo que sea su compañero de juegos en el tiempo libre en el colegio o en la guardería; o en el parque, al que te llevan de vez en cuando tus padres o tus cuidadores para que pases el tiempo en los columpios o en los toboganes. Por eso y en el peor de los casos, si la respuesta de la otra persona es que 'no', te conformas con entretenerte tú mismo, en tu soledad, inventando amigos imaginarios o hablando solo. Porque tampoco necesitas a nadie que te escuche.

Pero todo cambia cuando creces. Al madurar ya no vas al parque a jugar ni a inventarte historias ni a escucharte a ti mismo. La edad hace que ahora ya sí necesites a otra persona a la que escuchar, que te oiga, que te dé consejos. Necesitas ese o esa confidente con la que sentir que sois almas gemelas, que tenéis algo en común.


Eso hace que ya la respuesta negativa te importe más porque la pregunta encerraba muchas otras cosas. Estás preguntando que si esa otra persona quiere ser parte de tu vida, compartir tus mejores y peores momentos. Por eso y para no exponerte demasiado... mejor no hacer preguntas ¿o no?

2 comentarios:

NANY dijo...

A mi me pasó cuando estudiaba segundo de derecho. Una compañera (hoy amiga) que llegaba nueva a mi clase, una vez empezado el curso, se me acercó y me preguntó si quería ser su amiga. A mi me hizo gracia que me hiciera esa pregunta porque la veía propia del parque, de la guardería, del colegio; le dije que sí, y así fue. La invité a mi boda, me invitó a la suya, nos visitamos al nacer nuestros hijos ...

Laura Amorós Ballesta dijo...

Pues sí que es raro que pase algo así, Nany, pero enhorabuena por conseguirlo.

Un beso grande y muchas gracias por el comentario.